La polarización afectiva nos está volviendo más tontos
El mes pasado, el Centro de Investigación Antirracista del Dr. Ibram X.
El mes pasado, el Centro de Investigación Antirracista del Dr. Ibram X.
La mayoría de la gente afirma ser «moderada» política y socialmente, pero en realidad acepta puntos de vista socialistas extremos.
Con la actual maraña de términos políticos, es difícil discernir qué es «libertario» y qué no lo es. La libertad económica y los derechos individuales deben encabezar la lista.
¿Puede haber un puente entre la metafísica heideggeriana y la filosofía política práctica?
Aunque la filosofía es una disciplina secuestrada por la izquierda, de vez en cuando aparece un filósofo que nos sorprende.
Hace más de cuarenta años, Aleksandr Solzhenitsyn instó a sus compatriotas rusos a «no vivir de mentiras». En nuestra politizada época, sus palabras suenan más ciertas que nunca.
Aunque Leo Strauss no compartía la aceptación del historicismo por parte de G.W.F. Hegel, le dedica una crítica comprensiva. David Gordon examina más de cerca a ambos hombres.
La gente emigra por muchas razones, como trasladarse a una economía mejor o escapar de la persecución política. Pero una cosa es segura: la gente va a votar con los pies.
Hace más de dos mil años, el antiguo tao chino presentó ideas que se reflejan en el concepto de orden espontáneo de F.A. Hayek.
Patrick Deneen escribe que el principio de no agresión promueve un liberalismo perjudicial para la sociedad, como demuestra la idea de John Stuart Mill de la tiranía de la opinión pública.