The World Is Getting Rid of Birthright Citizenship
Europe has no countries that offer “birthright citizenship” anymore. The US and Canada are rare exceptions. Most countries that still have it are countries with net out-migration like Mexico.
Europe has no countries that offer “birthright citizenship” anymore. The US and Canada are rare exceptions. Most countries that still have it are countries with net out-migration like Mexico.
El recién publicado Índice 2025 de Dinero Sano ha identificado a Wyoming, Dakota del Sur y Alaska como los estados con las políticas más favorables hacia el dinero sano constitucional, mientras que Vermont, Maine y California adoptan las posturas más hostiles.
Walter Block ha intentado reconfigurar el pensamiento libertario en lo que respecta a la autodefensa. Desgraciadamente, sus teorías son ilógicas, orwellianas y chocan con el claro pensamiento de Murray Rothbard sobre la cuestión.
Ni una sola persona sobre la faz de la tierra fabrica un lápiz. Este corolario no sólo es cierto, sino que ya es jurisprudencia.
Aunque la Corte Suprema supuestamente prohibió la afirmación positiva en las admisiones universitarias, la ley federal sigue exigiendo ciertos resultados en relación con la raza, el sexo y otras características. Las autoridades federales siguen queriendo que entre por la puerta de atrás.
Haciendo un mal uso de las estadísticas, el gobierno afirma que las disparidades raciales siempre están causadas por la discriminación racial y que estas disparidades sólo pueden rectificarse mediante resultados dirigidos por el Estado.
Como señaló Joseph Schumpeter, los mercados necesitan «destrucción creativa» para sobrevivir y avanzar. Sin embargo, la Ley del Mercado Digital (DMA) europea —aunque está redactada para proteger ostensiblemente la competencia— otorga a la economía digital una destrucción no creativa.
Los progresistas modernos están obsesionados con la culpa colectiva, exigiendo que los americanos paguen reparaciones por la esclavitud a pesar de que ésta terminó en los EEUU hace 160 años.
One sign of a fraying society is that its laws increasingly become political tools. The latest round involves Democrats trying to use criminal law in a very questionable way to try to put Donald Trump in prison, while Trump promises to retaliate if he is elected.
Legal philosopher Jeremy Waldron in his book The Rule of Law and the Measure of Property challenges the Lockean view of legitimate property ownership. David Gordon sheds light on Waldron's confusing positions.